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Una semana por Jordania 🇯🇴

En este país podrás flotar en el mar muerto, ver el paisaje lunar de Wadi Rum y pasear por el tesoro de Petra, entre otras muchas cosas.

En este post os explicaremos, qué hacer y qué ver en una semana por Jordania, siguiendo la ruta que nosotros hicimos por libre. Además os diremos sitios dónde comer, y algún truquito para moverse por allí.

En el post anterior, ya os dejamos la ruta que hicimos, así que vamos a partir de esa base.

El mar muerto

Nosotros fuimos al mar muerto con la intención de descansar y relajarnos dos días, elegimos un hotel increíble, puede que el mejor en el que hemos estado hasta el momento. El hotel Kempinski ishtar dead sea.

Pero aun estando dos días en el hotel tienes muchas cosas que hacer. Disfrutamos de todas sus piscinas, de sus diferentes restaurantes y de los espectáculos nocturnos.



Además el hotel tiene acceso privado a una zona de playa del mar muerto, a la que por supuesto bajamos, y probamos esa sensación única e indescriptible de poder flotar tantísimo en el mar.

Como consejo te diremos, que no se puede estar más de 15 minutos en el agua, por temas de la circulación y tampoco puedes meter la cara.

Cuando salimos de darnos ese baño, nos untamos de sus famosos barros que tienen propiedades curativas para la piel. Y cierto es, que cuando nos enjuagamos la piel se nos quedó como la de un bebé.

Como curiosidades te contamos que se llama mar muerto porque porque en él no habita ningún tipo de ser vivo, ni peces, ni plantas, ni algas… Además es el punto más bajo del planeta, y también es aproximadamente 10 veces más salado que los océanos.

También podéis salir del resort y ver la vida que hay en las calles. Nosotros dimos una vuelta y vimos que muchas familias que van al paseo marítimo con sus sillas, mesas y cachimbas, a esperar para ver atardecer.

Disfruta ese momento, porque seguramente sea de los atardeceres más bonitos que veas nunca, con las montañas de Israel al fondo.

Wadi Rum

Para llegar al desierto desde el mar muerto tardarás aproximadamente entre 4 y 5 horas, depende de los imprevistos del camino.

Esta ruta fue la más “complicada”, lo ponemos entre comillas porque no es que sea difícil, simplemente es una carretera de montaña desértica, donde se va la cobertura del teléfono, y no vive nadie, salvo grupos de familias extremadamente pobres, en medio de la nada. En esos momentos sí que se nos pasaron por la cabeza mil situaciones como por ejemplo, ¿y si se rompe el coche? ¿Y si nos quedamos sin gasolina?… situaciones que afortunadamente no se dieron, por eso como consejo te decimos que llenes bien el coche de gasolina al salir del mar muerto.

Ya llegando a Wadi Rum, empieza la civilización y encontrarás puestos en medio de la carretera donde podrás parar a comprar agua, refrescos y té.

Una vez llegamos al visitor center de Wadi Rum, estaba el chico del campamento que habíamos contratado HASÁN ZAWAID CAMP, ahí esperándonos y lo seguimos con el coche hasta llegar al campamento.

¡Y qué pasada! Sólo con ver ese campamento, en medio del desierto, y ver la burbuja en la que íbamos a dormir se nos erizó la piel. Desde luego, que es una experiencia única dormir en un desierto, y si no has dormido en ninguno, te lo recomendamos al 100%.

Consejo: Asegúrate que en el campamento que reserves en el desierto para pasar lo noche incluya, desayuno comida y cena, y además, que vayan a por ti al visitor center.

Una de las excursiones que tienes para hacer en el desierto es la del Jeep, esa fue la que nosotros contratamos, que nos costó 50€ los dos, cuatro horas de jeep por el desierto viendo los puntos más famosos y viendo también el atardecer. Súper recomendable esta excursión.

Cuando anochece en el desierto, en casi todos los campamentos va incluida la cena. Pero no es una cena normal. Es una cena cocinada durante cuatro horas debajo de la arena, y te enseñan todo el proceso para sacar la cena, que consiste en pollo, cordero, distintas verduras y patata.

Es súper curioso de ver, eso si, la carne está bastante fuerte, a Inés no le gustó mucho, sin embargo a Jose le encantó.

Después de la cena, hacen baile con música tradicional alrededor de una hoguera. Buen momento para interactuar y preguntar dudas y curiosidades a la gente local, también para fumar un shisha relajadamente al lado de la hoguera, y alucinar observando el cielo… ¡vimos cientos de estrellas y varias estrellas fugaces!

Pero lo mejor de todo fue ver amanecer desde nuestra burbuja, con esos tonos ocres, y ese silencio sepulcral tan característico del desierto. Además nos trajeron un desayuno riquísimo a nuestra parcela, ¿qué más se puede pedir?

Saliendo del desierto camino hacia Petra a mano derecha encontrarás un tren abandonado en medio del desierto, el cual se ha hecho muy instagramer y mucha gente se hace foto allí, así que no podíamos perder la oportunidad de verlo, porque llama bastante la atención.

Petra

Llega el momento mágico del viaje, en el cual te imaginas antes de llegar cientos de veces a ti mismo recorriendo el Siq (el desfiladero) que te lleva hasta el tesoro. Pero nada de lo que te puedas llegar a imaginar se va a poder comparar con la sensación de estar viviéndolo en primera persona.

El primer día entramos a Petra sobre las 11 de la mañana llevábamos el Jordan pass así que no tuvimos que hacer cola para comprar entrada. Sólo tuvimos que validar el Jordan pass.

Lo primero que hicimos fue hacernos con el mapa de Petra para señalarnos las rutas de los dos días, y ver cómo íbamos a dividirlo. Petra se recorre generalmente a pie, en contra de lo que se cree, es un yacimiento arqueológico tremendamente grande. A la hora de planificar la ruta, es importante que tengas en cuenta que las distancias pueden ser considerables, y los recorridos duros.

Entre los dos días recorrimos toda Petra, teníamos claro que queríamos subir hasta el monasterio, aunque ya te avisamos, que no es nada fácil.

Conforme vas recorriendo el Siq, vas pensando en la película tan famosa de Indiana Jones que fue grabada allí, de repente entre el Siq aparece ese tesoro, con el que tantas veces soñaste estar frente a el.

Para hacerse fotos sin gente, hay que tener mucha paciencia y coger un buen ángulo. Estas foto la hicimos con el trípode.

Si quieres subir y sacarte la foto bonita desde arriba, con las alfombras y que se vea el tesoro, el camino más fácil lo tendrás, si te pones de frente al tesoro, a mano derecha, nosotros tardamos sobre unos 10 min en subir. Una vez arriba tienes que pagar 1 Jod para poder hacerte las fotos.



Pero el tesoro es una mínima parte de Petra, para ver tienes la calle de las fachadas, el teatro, el gran templo, las tumbas reales, el monasterio…

Bajo nuestro punto de vista, el monasterio es tan bonito, o más, que el tesoro, así que tendrás que hacer el esfuerzo por subir.

También avisarte que Petra, desde que está incluida en las siete maravillas del mundo, se ha vuelto excesivamente turística. Eso ha llevado a que todo allí sea un negocio. Paseando dentro del recinto encontrarás mil puestos de artesanía para vender, sitios donde comer y comprar bebida, niños ofreciéndote montar en burro, caballo o camello, a cambio de dinero…

Para llegar al monasterio tendrás que cruzar toda Petra, las tumbas, la calle de las fachadas, el teatro etc. y subir por la montaña los 900 escalones que hay. Cuesta bastante, y más si no estás preparado físicamente, pero merece la pena conseguirlo. Una vez llegues te encontrarás con el impresionante monasterio, y frente a el un “bar” donde podrás tomar algo y reponer fuerzas para la bajada.

Después del segundo día estábamos ya agotados pero esa noche decidimos hacer PETRA BY NIGHT. Esta entrada se compra a parte ya que no va incluida en el Jordan pass y el precio es de 17Jod (22€ aprox). Tienes que tener en cuenta que este espectáculo sólo se realiza los lunes miércoles y viernes y hay dos pases a las 18:30 el primero y a las 20:30 el segundo y último.

La entrada la compramos el mismo día por la mañana en el hotel,(todos los hoteles las venden).

Como ya os dijimos por Instagram, nuestra experiencia en Petra by night, no fue favorable, ya nos había dicho mucha gente que no merecía la pena, incluso el dueño de nuestro hotel. Pero, por supuesto, queríamos comprobarlo por nosotros mismos, y tomar una decisión propia. Efectivamente no nos gustó, pero por lo menos ya lo hemos visto y nadie nos lo cuenta.

Para empezar el camino está todo a oscuras iluminado con farolillos por todo el Siq hasta llegar al tesoro, la gente va corriendo pegándose empujones para llegar de los primeros. Hay tres líneas de alfombras en el suelo y los que primero llegan se podrán sentar, los demás se quedan de pie. El espectáculo empieza con todo apagado, salvo los farolillos, y sale un beduino tocando la flauta y otro un “violín” de una sola cuerda. Eso dura 10 minutos. Al final encienden las focos de colores enfocando al tesoro, y te dejan 5 minutos. No pudimos hacernos ninguna foto porque todo el mundo estaba por ahí en medio, y enseguida te dicen que tienes que salir porque va a entrar el siguiente turno.

Así que después de la paliza del día de subir al monasterio y los kilómetros andados, esos 5/6km nocturnos más, y tan rápidos se nos hicieron súper pesados.

Esa fue nuestra experiencia, pero eso no quita a que vayas, lo veas y te encante. Siempre decimos que las cosas hay que verlas y probarlas para poder decidir.

Por cierto, os recomendamos mucho cenar o comer, en AL-WADI RESTAURANT, en el pueblo de Petra. Está riquísimo, y nos costó 26jod (33€ Aprox) los dos.

Jerash

Después de Petra tocaba movernos hacia Jerash. La ruta fue muy sencilla y nada pesada. Hicimos parada en Jerash porque principalmente queríamos ver el tesoro romano , que por cierto, también está incluida la entrada en el Jordan pass.

Fuimos entre semana y nos sorprendió que no había tanta gente como nos imaginábamos. Es una de las ciudades con los restos romanos mejor conservados.

Lo principal para ver en Jerash es: El arco de Adriano, Hipódromo, Teatro sur, Plaza oval, la avenida de las columnas y el teatro norte.

Te recomendamos que recorras sus ruinas y te dejes cautivar por su belleza. Bajo nuestro punto de vista, es una parada obligatoria si viajas a Jordania.

No dudéis en pasear por Jerash, lo que más nos sorprendió fueron todos los mercados de fruta y verdura que ponen en la carretera con una pinta riquísima.

Os recomendamos que comáis o cenéis en Jerash en el restaurante LEBANESE HOUSE. Un sitio precioso con una carne a la brasa buenísima.

Betania de Transjordania

En nuestra ruta de Jerash a Amman, quisimos parar en Betania de Transjordania. Un lugar quizás muy desconocido para algunos, pero que es tan curioso que no pudimos dejar de ir.

Para llegar tuvimos que poner en el gps Baptism site, porque como Betania no lo encontrábamos. Una vez llegas aparcas, y compras la entrada, cuesta 12 jod (15€ aprox) por persona. Y esperas a que un autobús venga a por ti y te lleve. Además irás con guía.

Betania, es por donde cruza el río Jordan, donde supuestamente fue bautizado Jesús. Y hay muchos peregrinos y creyentes que van para bautizarse. El río que tendrá unos 20 metros de ancho separa jordania de Israel. Por eso hay varios militares allí vigilando la frontera.

Además hay una iglesia ortodoxa preciosa justo antes de llegar al cauce. Desde luego es una parada que te sorprenderá, y que deberías incluirla.

Amman

Por último, llegamos a la capital de Jordania, que por cierto, es una locura conducir por la ciudad, hay muchísimo tráfico y atascos, pero nos acostumbramos enseguida.

Amman, es una de las ciudades árabes más liberales y modernas que podrás visitar. Nos sorprendió muchísimo la vida que hay en la calle, hay muchísimos comercios, y por la noche todo son luces, colores y sonidos vibrantes.

Hay mucha gente que cuando vuelve dice que Amman es un lugar que no les gustó o transmitió nada, pues a nosotros todo lo contrario, nos encantó.

Con un día tienes suficiente para ver lo imprescindible.

En Amman también tienes restos romanos, y la entrada también está incluida en el Jordan pass.

Dentro lo más importante para ver es: La ciudadela, el templo de Hércules, palacio Omeya y el museo arqueológico.

Además en Amman hay un teatro Romano precioso, que desde el balcón de nuestra habitación teníamos unas vistas increíbles al teatro.

Otra de las cosas imprescindibles en Amman, es pasear por su downtown y disfrutar de los olores, sabores, y colores. Por la noche es una ciudad preciosa. Además tienes mil restaurantes y sitios para comer y cenar.

Piérdete por la famosa Rainbow Street, en el centro de Amman.

La conducción en Jordania

La conducción Jordana salvo en ciudades grandes como Amman y Jerash, es bastante buena. Eso si, allí pocos respetan las señales y normas de tráfico. También decirte que son bastante duros con el tema de la velocidad, hay muchos radares y cámaras, así que hay que tener cuidado.

En las autovías es normal que los coches vayan por el arcén para que los puedas adelantar aunque sea el carril contrario.

En fin, no es nada a lo que no te puedas acostumbrar, nosotros al tercer día ya adelantábamos por carriles contrarios y con raya continua jajaj. Como dice el refrán allá donde fueres haz lo que vieres.

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Puedes reservar un hotel o apartamento en Jordania para ir a visitar la ciudad pulsando el siguiente botón:

Esperamos que este post te haya servido para organizar tu ruta por este maravilloso país. Disfrútalo y empápate de esta cultura que es preciosa, y de su gente.

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Comments (2)

  • Muy interesante una post de 10. me encantaría visitar Jordania es uno de mis sueños viajeros!

  • MariCarmen Perez 7 meses ago Reply

    ALUCINANTE, de verdad!! Me ha encantado y por supuesto, que cuando conozca Jordania, seguiré todos estos puntos. Gran post!

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